Sobre la Meditación

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Sobre la Meditación

Mensaje  Paulino el Jue 23 Jun 2011, 21:48

Shangalin escribió:

... Meditar es usar en forma consciente y dinámica el hemisferio derecho y activar el ritmo alfa cerebral conectándonos con la Esfera del "Ser Superior" que TODOS tenemos en lo interno.
---------

Saludos cordiales, Shangalin.

Me temo que se te ha pasado algo crucial por alto... Veamos.

1.-El Camino del Medio, no es el de la cognición intelectual-identitario y agresivo o de la forma del Hemicerebro Izquierdo.

2.-Ni tampoco es el camino no identitario, beatífico o del Vacío: propio de la cognición del hemicererbro derecho.
Porque tan irreal y autoengañoso es el uno como el otro; tan dual es el uno como el otro, la izquierda como la derecha.

3.- Sólo el Camino del Medio supera la dualidad y es real.

El Camino o cognición del Medio surge pues de la fusión de ambas cogniciones hemicerebrales; lo cual se da solamente en personas que tiene un grueso y desarrollado cuerpo calloso cerebral integrador y una muy activa glándula Pineal.

Quienes no reunen la condición anterior (la mayoría de la humanidad) cuando meditan lo hacen dualmente; es decir, en división, con solamente un tercio de su cerebro; con lo cual sólo percibirán 1/3 de la realidad además sin la compensación de los otros 2/3.
De ahí, que de ese siliencio/meditación luego salgan cosas tan contradictorias, tendencias, escuelas, controversias, contradicciones, etc.
Por eso primero es necesario haber realizado las paramitas, sin haber caído en los prejuicios de la cognición de la izquierda ni de la derecha.

Paulino

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Re: Sobre la Meditación

Mensaje  rootsandculture el Miér 03 Ago 2011, 03:07

Quisiera plantear una inquietud q desde hace tiempo me esta dando vueltas por la cabeza, no se si el lugar o el hilo correcto, pero quisiera saber la opinion de uds.
Creen que podemos tener control absoluto de los estados de ánimo? ya sea desde la verdadera meditacion o desde ser conscientes de todo el movimiento del pensamiento?.
Vamos a un ejemplo, yo vengo bien, "equilibrado" con todo lo que me va pasando, observando cada movimiento y como me afecta, y asi durante varios dias o semanas. Cuando el pensamiento trata de hacer una jugada, o de llevarme al pasado, o a la incertidumbre del futuro, puedo observarlo y no prestarle atencion, etc etc.
Pero resulta que un dia, similar a los demas, dia de trabajo normal, etc etc, NO HAY cambios significativos "afuera" pero me siento desganado, que no puedo tener esa lucidez que venia teniendo, y los pensamientos que podia "dominar" me empiezan a ganar terreno, hasta q pongo en duda muchas cosas q supuestamente tenia entendidas o que al menos no me molestabas. Por que de un momento a otro esas cosas empiezan a molestarme?
Hay muchos ejemplos, este es uno, otro podria ser la soledad, por que cuando uno esta bien, no se siente mal, y un dia de golpe empieza a molestar?. Si afuera nada se modifico, no queda otra que pensar que paso algo internamente.

Espero que se entienda, quisiera saber vuestras opiniones
Saludos!

rootsandculture

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Re: Sobre la Meditación

Mensaje  Paulino el Miér 03 Ago 2011, 12:55

No es posible conseguirlo del todo hasta no haber transcendido la dualidad; cosa que no ocurre hasta que no nazca en nosotros nuestro Dios interno. Hay que aprender a Orar.

Paulino

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Re: Sobre la Meditación

Mensaje  rootsandculture el Miér 03 Ago 2011, 17:19

Orando no creo que cambie esto que planteaba al comienzo. Que entendes por orar?
Me das a entender que a todos nos pasa eso?

rootsandculture

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Re: Sobre la Meditación

Mensaje  Paulino el Vie 05 Ago 2011, 13:35

Dice, Karmen:

Nuestro Ser Superior ya se encuentra en contacto con nosotros en este momento, no es algo que tenemos que aprender a hacer, porque es algo que está sucediendo para todos y cada uno de los seres humanos. El Ser Superior podría ser comparado con nuestro concepto de “la intuición”, que todos experimentamos en mayor o menor grado en nuestras vidas, algunos suelen hacerle caso y otros no, pero está allí, siempre esperando comunicarse con nosotros a través de cualquier mensaje sutil que podamos captar.

Estoy de acuerdo con el comentario; pero todavía hay algo más complejo que se nos escapa; ya que:

Date cuenta de lo siguiente que es crucial:

Que los budista, krisnamurtianos, yoguis, teósofos y otros, a pesar de Meditar, unos niegan a Dios, la oración y el alma humana personal-formal e inmortal/permanente. Otros se creen ellos mismos Dios. Y su concepto de reencarnación es opuesto al hinduista y al de otros.
¿Qué significa eso?

-¡Pues que no todo el mundo tiene derecho a meditar/Orar de ese modo sublime, a comunicarse con Dios, e incluso con su YoSuperior sin antes haber alcanzado la necesaria madurez humana y luego espiritual.
Y QUE POR TANTO LA PREVIA Y NECESARIA MADUREZ HUMANA Y LUEGO ESPIRITUAL, no se logra mediante el simple querer, la meditación, yoga, respiraciones ni técnicas psicofísicas; puesto que luego y con ello se accede a la meditación sin derecho; ya que el resultado de la misma es el autoengaño y un extraordinario espejismo de dios, que no es otra cosa que un extraordinario alterado estado de consciencia nada espiritual; que se pone así de manifiesto con todas esas contradicciones señaladas.

Imaginas a un banquero, político, jurista, legislador, al clero, tratando de comunicarse con su Yosuperior y luego haciendo lo que hacen! Bueno, pues más o menos lo mismo para todos los demás...

Ustedes creen que alguien que vote al PP o al PSOE, puede luego pretender comunicarse con su Yosuperior?
Por eso se dijo:


1.-Buscad (Orar y Meditar) y encontraréis, pero a condición de que se sepa cómo buscar y se tenga derecho a ello.


2.-Pedir y se os dará; a condición de que se tenga derecho a pedir lo que se pide.


3.-Llamar y se os abrirá; a condición de que se cumplan los anteriores requisitos y que además los actos de la vida diaría sean los pertinentes, etc.

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Re: Sobre la Meditación

Mensaje  Paulino el Vie 05 Ago 2011, 13:36

rootsandculture escribió:Orando no creo que cambie esto que planteaba al comienzo. Que entendes por orar?
Me das a entender que a todos nos pasa eso?

http://krishnamurtimadrid.forosactivos.net/t70-que-es-orar-meditar-boyinra

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Re: Sobre la Meditación

Mensaje  rootsandculture el Vie 05 Ago 2011, 20:10

[quote=1.-Buscad (Orar y Meditar) y encontraréis, pero a condición de que se sepa cómo buscar y se tenga derecho a ello.

2.-Pedir y se os dará; a condición de que se tenga derecho a pedir lo que se pide.

3.-Llamar y se os abrirá; a condición de que se cumplan los anteriores requisitos y que además los actos de la vida diaría sean los pertinentes, etc.[/quote]

Yo creo que cada cual va a poder conectarse con lo acorde de ese momento, nivel espiritual, claridad, etc, y es distinto para c/u como bien dices. Me da la sensación que estamos diciendo lo mismo con distintas palabras, para lograr esa claridad, y ver la unica verdad de las cosas de la que se hablo aqui muchas veces, es necesario que cese el pensamiento como dice K, o dea darle al pensamiento su lugar, pero que no sea un obstaculo para la lucidez, por otro lado creo q esa busqueda es permanentemente, no es sentarse a meditar o a orar y esperar que aparezca, eso mas bien me suena a lo que hacen los religiosos esperando algo magicamente.

Saludos

PD: igual sigo sin recibir opiniones de lo que plantie al principio, si esos cambios emocionales son parte de ver el todo del movimiento o puede ser algo que este por debajo, cosas no resueltas, etc


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Re: Sobre la Meditación

Mensaje  Osram el Lun 08 Ago 2011, 00:46

rootsandculture escribió:[quote=1.-Buscad (Orar y Meditar) y encontraréis, pero a condición de que se sepa cómo buscar y se tenga derecho a ello.

2.-Pedir y se os dará; a condición de que se tenga derecho a pedir lo que se pide.

3.-Llamar y se os abrirá; a condición de que se cumplan los anteriores requisitos y que además los actos de la vida diaría sean los pertinentes, etc.

Yo creo que cada cual va a poder conectarse con lo acorde de ese momento, nivel espiritual, claridad, etc, y es distinto para c/u como bien dices. Me da la sensación que estamos diciendo lo mismo con distintas palabras, para lograr esa claridad, y ver la unica verdad de las cosas de la que se hablo aqui muchas veces, es necesario que cese el pensamiento como dice K, o dea darle al pensamiento su lugar, pero que no sea un obstaculo para la lucidez, por otro lado creo q esa busqueda es permanentemente, no es sentarse a meditar o a orar y esperar que aparezca, eso mas bien me suena a lo que hacen los religiosos esperando algo magicamente.

Saludos

PD: igual sigo sin recibir opiniones de lo que plantie al principio, si esos cambios emocionales son parte de ver el todo del movimiento o puede ser algo que este por debajo, cosas no resueltas, etc

[/quote]

Hola,

¿Es posible que ese cambio de estado que comentas no sea tuyo? ¿Que sea un sentimiento que percibes del mundo? Investígalo.

Osram

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Re: Sobre la Meditación

Mensaje  rootsandculture el Lun 08 Ago 2011, 04:34

La verdad q no lo se, podrias externder un poco en lo que pensas, a ver si puedo ir visualizandolo?

Saludos

rootsandculture

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Meditación

Mensaje  ¿es posible...? el Miér 24 Ago 2011, 14:38

Meditación

¿Qué es la verdadera meditación?
Puede ser la puerta del verdadero conocimiento propio, y puede abrir la puerta a la realidad.
En el hecho de abrir la puerta y experimentar directamente, está la posibilidad de comprender la vida, que es interrelación.
El verdadero tipo de meditación es esencial.
Para averiguar qué es lo verdadero, uno debe abordarlo en forma negativa.
Decir simplemente que ésta o aquélla es la verdadera meditación, dará tan sólo una norma, que uno adoptará y pondrá en práctica.
Pero esa no será la verdadera meditación.
Hay diferentes tipos de meditación.

En primer lugar está la meditación en la que está incluida la disciplina.
Cualquier forma de disciplina sólo fortalece el “yo”; y el “yo” es fuente de contienda, de conflicto.
Si uno se disciplina para llegar a ser algo, tal disciplina, tal práctica, no puede sino fortalecer el “yo”.
Puede que uno sea bondadoso en lo exterior, pero no hay duda de que si uno practica la bondad y tiene conciencia de su bondad, no es bondadoso.
De modo que esa práctica que uno llama “meditación” no es, la verdadera meditación.
Si uno practica algo, en eso la mente queda atrapada, y así no hay libertad.
Pero uno desea un resultado, es decir, espera ser bondadoso a fin de mes o al final de cierto período, porque los instructores han dicho que al final uno debe ser bueno para encontrar a Dios.
Dado que el deseo de uno es encontrar a Dios como fuente definitiva de su seguridad y felicidad, uno compra a Dios mediante la benevolencia, lo cual fortalece el “yo” y “lo mío”, un proceso por el que uno se encierra en sí mismo.
Y nada que limite, ninguna acción que ate, podrá jamás dar libertad.
Eso es evidente.

Luego viene todo ese proceso de concentración que también se llama meditación.
Uno se sienta con las piernas cruzadas (porque así se usa en la India), o en una silla, en un cuarto oscuro, frente a un cuadro o imagen, y trata de concentrarse en una palabra, o en una frase, o en uno imagen mental, excluyendo todos los demás pensamientos.
Pero los demás pensamientos continúan afluyendo, y uno los rechaza.
En esa lucha uno sigue hasta que es capaz de concentrarse en un pensamiento con exclusión de todo lo demás.
Entonces uno se siente complacido: por fin ha aprendido a fijar su mente en un punto, cosa que cree esencial.

¿Se descubre algo por medio de la exclusión?
¿Puede la mente aquietarse mediante la exclusión, reprimiendo, negando?
Porque sólo puede haber comprensión cuando la mente está realmente quieta, no reprimida, no tan concentrada en una idea que ésta llegue a ser exclusiva, ya sea la idea de un Maestro, o de alguna virtud, o lo que le plazca a uno.
La mente nunca puede estar quieta mediante la concentración.
Superficialmente, en las primeras capas de la conciencia, puede que por la fuerza uno logre quietud, que se aquiete perfectamente el cuerpo, la mente.

Pero eso no es la quietud de todo el ser.
Tampoco eso es meditación.
Eso es mera coacción: cuando la máquina desea correr a toda velocidad, uno la sujeta, le pone el freno.
Si uno es capaz de examinar todo interés, todo pensamiento que acuda a su mente, si lo ahonda de manera plena, completa, si reflexiona sobre todo pensamiento, entonces la mente ya no divagará porque ella habrá descubierto el valor de cada pensamiento.
Dejará de sentirse atraída, lo cual significa que ya no habrá distracción.
Una mente susceptible de ser distraída y que se resiste a la distracción, no esté capacitada para meditar.

¿Qué es la distracción?
Distracción es cualquier movimiento que aleje a uno de aquello en lo cual cree que debe estar interesado.
Uno escoge así, un interés determinado, un “noble interés” y fija su mente en él.
Pero cualquier movimiento que le aleje a uno de ese interés particular es una distracción, y uno se resiste a la distracción.
¿Por qué uno escoge ese interés particular?
Porque ese interés particular le resulta grato.
Porque ese interés particular da una sensación de seguridad, de plenitud, una sensación de ser otro.
Uno dice por lo tanto: “debo fijar mi mente en eso”, y todo movimiento que
le aleje a uno de ese interés particular, es una distracción.
Pasa uno la vida batallando con las distracciones, y fija la mente en algo distinto.

Y, sin embargo, si uno examina toda distracción y no fija su mente sólo en una atracción determinada, verá que la mente ya no será susceptible de ser distraída, porque ha comprendido tanto la distracción como la atracción.
La mente es capaz de percepción extraordinaria y extensiva sin excluir nada.
La concentración no es meditación, y disciplinar no es meditar.

Luego están las plegarias y todo ese problema de orar y recibir.
También a eso se le llama meditación.
¿Qué entiende uno por orar?
En su forma burda, la oración es súplica: uno está en apuros, se siente desagraciado, física o psicológicamente, y necesita ayuda.
Entonces implora, suplica y, evidentemente, hay una respuesta.
Si no hubiera respuesta alguna, no se rezaría.
Millones de personas rezan.
Sólo se reza cuando se está en apuros, no cuando se es feliz, ni cuando hay esa extraordinaria sensación de ser otro.

¿Qué ocurre cuando se reza?
Se tiene una formula.
Con la repetición de una fórmula, la mente superficial se aquieta.
Repitiendo ciertas frases o palabras, gradualmente se ve que el ser se aquieta.
La conciencia superficial se calma.
Y en ese estado de calma superficial, uno es capaz de recibir las insinuaciones de algo diferente.
Calmando la mente por medio de la palabra repetida, por medio de las llamadas oraciones, puede que se reciban indicaciones e insinuaciones no sólo del subconsciente, sino de cualquiera de las cosas que le rodean a uno.
Pero eso no es meditación.
Porque lo que se recibe tiene que ser agradable; de lo contrario se rechaza.
Cuando se reza, aquietando de ese modo la mente, el deseo es resolver un problema dado, o una confusión, o algo que causa dolor.
Se busca una respuesta que sea satisfactoria.
Y cuando esa respuesta se ve, uno dice: “No debo buscar satisfacción; me abriré a algo que sea doloroso”.
La mente es capaz de jugarse tretas a sí misma.
Hay que darse cuenta del contenido total de este problema de la oración.
Uno ha aprendido una treta: la de aquietar la mente de modo que pueda recibir ciertas respuestas, agradables o desagradables.
Pero eso no es meditación.

Está luego ese asunto de la devoción, del amor que se prodiga a Dios, a una imagen, a algún santo o algún Maestro.
¿Es eso meditación?
¿Por qué fluye el amor hacia Dios, hacia eso que no es posible conocer?
¿Por qué se siente uno tan atraído por lo desconocido y le consagra su vida, su ser?
¿Acaso este problema de la devoción no indica que, siendo uno desgraciado en su vida, no teniendo relaciones vitales con otros seres humanos, trata de proyectarse en algo, en lo desconocido, y adora lo desconocido?
Las personas devotas a alguien, a algún Dios, a alguna imagen, a algún Maestro, son generalmente crueles, obstinadas.
Son intolerantes con los demás, dispuestas a destruirlos, porque se han identificado en grado sumo con esa imagen, con ese Maestro, con esa experiencia.
El fluir de la devoción hacia un objeto, creado por uno mismo o por otra persona, no es ciertamente meditación.

¿Qué es la meditación?
Si ninguna de estas cosas lo es ‑la disciplina, la concentración, la devoción‑ ¿qué es entonces la meditación?
Estas son las formas que uno conoce, con las cuales está familiarizado.
Para descubrir aquello con lo cual uno no está familiarizado, primero se ha de estar libre de las cosas que son familiares.
Si no son verdaderas, deben desecharse.
Sólo entonces será uno capaz de descubrir qué es la verdadera meditación.
Si uno se ha acostumbrado a los falsos valores, esos falsos valores deben cesar, a fin de encontrar el nuevo valor porque uno mismo lo ha pensado y lo ha sentido.
Y cuando esos valores se han ido, ¿qué queda?
¿Qué residuo queda del examen de esas cosas?
¿No revelan ellas el proceso del propio pensar?
Si uno se ha entregado a esas cosas y ve que son falsas, descubre por qué se ha entregado a ellas.
Y el examen mismo de todo eso revela el rumbo del propio pensar.
De modo que el examen de estas cosas es el principio del conocimiento propio.

La meditación es el principio del conocimiento propio.
Sin ese conocimiento, uno puede sentarse en un rincón, meditar en los Maestros, desarrollar virtudes.
Todo ello es ilusión y no tiene sentido alguno para la persona que realmente desea descubrir qué es la verdadera meditación.
Porque, no habiendo conocimiento propio, uno mismo proyecta una imagen que llama ‘el Maestro’.
Y esa imagen se convierte en el objeto de devoción, por el cual uno está dispuesto a sacrificarse, a construir, a destruir.
Sólo hay una posibilidad de conocerse a sí mismo en la medida en que uno examina su relación con esas cosas, lo cual revela el proceso de su propio pensar.
Y por lo tanto surge la claridad en todo su ser.
Este es el principio de la comprensión, del conocimiento de uno mismo.

Sin conocimiento propio no puede haber meditación.
Y sin meditación no puede haber conocimiento propio.
Encerrarse en un rincón, sentarse frente a un cuadro, desarrollar virtudes mes tras mes, una virtud distinta cada mes, ir a la iglesia, celebrar ceremonias: ninguna de esas cosas es meditación o verdadera vida espiritual.
La vida espiritual nace al ser comprendida la interrelación, con lo cual comienza el conocimiento propio.

Cuando uno ha pasado por eso y ha abandonado todos esos procesos, que sólo revelan el “yo” y su actividad, existe una posibilidad: la de que la mente pueda estar serena no sólo en la superficie sino también interiormente, ya que entonces cesan todas las exigencias.
No se persigue la sensación, no hay sentido alguno de ‘llegar a ser’ algo en el futuro, en el mañana.
El Maestro, el iniciado, el discípulo, el Buda: eso es escalar los peldaños del éxito, ‘llegar a ser’ algo.
Todo eso ha cesado porque implica el proceso del ‘llegar a ser’.
Sólo hay cesación del ‘llegar a ser’ cuando existe la comprensión de ‘lo que es’, y la comprensión de ‘lo que es’ viene por medio del conocimiento propio, el cual revela exactamente lo que uno es.
Y cuando cesa todo deseo (lo que sólo puede ocurrir mediante el conocimiento propio), la mente está serena.

La terminación de todo deseo no puede ser obra de la coacción, de la devoción, de la oración, de la concentración.
Todas estas opciones acentúan el conflicto del deseo en los opuestos.
Pero cuando todo eso cesa, la mente está serena, y no sólo de manera superficial, en los niveles superiores, sino en lo íntimo y profundo.
Sólo entonces es posible que la mente reciba aquello que es inconmensurable.
La comprensión de todo esto, es meditación.

Si no se sabe meditar, tampoco se sabrá actuar.
La acción es el conocimiento propio en la vida de relación.
Y el mero hecho de encerrarse en un recinto sagrado quemando incienso, leyendo acerca de ajenas meditaciones y de su significación, es absolutamente inútil, carece de sentido.
Es una maravillosa evasión.

Pero el percibir toda esa actividad humana que uno es: el deseo de lograr, el deseo de triunfar, el deseo de tener ciertas virtudes (todo lo cual acentúa el “yo” cómo lo importante ahora o en el futuro), el ‘llegar a ser’ del “yo”, el percibir todo eso en su totalidad, es el principio del conocimiento propio y el comienzo de la meditación.
Si uno está realmente alerta, verá como ocurre una transformación maravillosa que no es una expresión verbal, que no es “verbalización”, mera repetición, sensación.
De un modo efectivo, real, vigoroso, ocurre algo que no se puede denominar, que no se puede definir.
Y eso no es el don de unos pocos, ni un don de los Maestros.

El conocimiento propio es posible para todos, si uno está dispuesto a experimentarlo, a intentarlo.
Uno no tiene que ingresar a ninguna sociedad, leer libro alguno ni sentarse a los pies de ningún Maestro, pues el conocimiento propio le libra de todos esos absurdos, de las estupideces de la invención humana.
Y sólo entonces, mediante el conocimiento propio y la verdadera meditación, surge la libertad.
En esta libertad se manifiesta la realidad, la verdad.
No se puede lograr la realidad, la verdad, por medio de procesos mentales.
La realidad, la verdad, debe venir a uno.
Y sólo puede venir a uno cuando se está libre del deseo.


J. Krishnamurti. El conocimiento de uno mismo. 6ª Conferencia

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Re: Sobre la Meditación

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